sábado, 5 de diciembre de 2020

Gestión del Riesgo a los problemas que se presentan en mi localidad

 


REDUCCIÓN DE RIESGOS

Se refiere al conjunto de métodos que disminuyen o eviten los riesgos de desastres, analizando sus causas y disminuyendo la vulnerabilidad de personas y bienes, minimizando así su exposición a este tipo de fenómenos.

La reducción de riesgos contiene dos componentes: a) Prevención y  b) Mitigación

Para reducir los riesgos se trabaja en la gestión adecuada del medio ambiente y el entorno.

Prevención

Conjunto de acciones cuyo objeto es impedir o evitar que sucesos naturales o antrópicos en combinación con las vulnerabilidades generen daños y pérdidas en las personas, los bienes, los servicios y el ambiente. La prevención es la aplicación de medidas para evitar que un evento provoque una emergencia

Mitigación

La mitigación es el resultado de una intervención dirigida a reducir el riesgo. Son medidas estructurales y no estructurales adoptadas para evitar o reducir el riesgo ante amenazas naturales o antrópicas.

La Gestión de Riesgo en mi localidad implica que los problemas de planificación, predisposición de los elementos físicos, humanos, sociales y ambientales que por su vulnerabilidad frente a la amenaza sísmica ha ocasionado la generación de escenarios de riesgo a diversas escalas, local y regional. El riesgo sísmico se puede definir como la probabilidad de pérdidas de vidas humanas, materiales, sociales, culturales, económicas, etc., por la manifestación del fenómeno sísmico en un lugar y en un periodo de tiempo específico, con una magnitud e intensidad y cobertura dadas, que inciden sobre los elementos físicos materiales y ambientales.

En ese sentido, el riesgo y particularmente el riesgo sísmico, debe ser concebido como un proceso social complejo en donde participan todos los actores, comunitarios e institucionales que conforman la sociedad, los cuales deben identificar, plantear y desarrollar las políticas, estrategias, programas, proyectos y acciones claves para evitar, disminuir o reducir que eventos sísmicos futuros puedan afectar la vida y bienes de la sociedad.

La gestión del riesgo sísmico se convierte entonces en una herramienta eficaz para la planeación del desarrollo seguro de un asentamiento humano, a partir de la conjugación de diversos procesos. En primera instancia, el análisis de riesgos, mediante la evaluación de la amenaza y vulnerabilidad sísmica, que permiten hacer una valoración del fenómeno sísmico en un territorio y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, que conforman la red de relaciones del entorno construido físico y ambiental en interrelación con la población que se beneficia de ella.

Las líneas vitales, edificaciones esenciales, edificaciones residenciales son prioridad para los programas de contingencia; en segundo lugar, una vez identificado el riesgo sísmico, se plantean acciones para intervenirlos integralmente mediante procesos para la reducción del mismo, desarrollando estrategias de prevención como la aplicación de normas de construcción sismo resistente y usos del suelo, tanto para edificaciones e infraestructura nueva como las existentes; acciones de mitigación como el reforzamiento de estructuras.

Otra importante medida, debido a que no es posible reducir los riesgos totalmente, se deben planear anticipadamente las acciones necesarias para el manejo de los eventos sísmicos, lo cual implica labores de preparación tales como los simulacros los cuales son el mejor ejercicio que nos llevó en el sismo de 2017 a tener menos perdidas humanas.

Asimismo, es importante poner atención en los procesos de recuperación y reconstrucción cuya rápida efectividad depende de todas las acciones anteriormente mencionadas y llevadas a cabo previamente, cuyo eje central es la reducción de riesgos que puede llevarse a cabo antes, durante o después de un desastre.

 

Lic. Nora Alma Huitrón Guzmán


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